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Fuerte del Coll de Ladrones – Patrimonio en peligro

    PRESENTE

    Situado en la comarca de La Chacetania (administración provincial de Uesca), en el municipio de Canfrán. Emplazado en el Tozal dominante “Cot de Latrós” o «Cod de Ladrones»… actual «Coll de Ladrones», a una alturade 1351 m. Sus coordenadas: UTM 30T 703773E 4737599N

    Se accede por la Carretera de Canfranc-Somport, pista de Coll de Ladrones, comienza en un desvío a la derecha de N-330, km 668, en dirección Francia, nada más pasar la Estación Internacional. Es propiedad del Grupo Santa Cristina Altaoja, S.L.

    Coll de Ladrones permanece bajo la protección de la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

    El fuerte fue declarado Bien de Interés Cultural por el gobierno de Aragón en el 2006. Se encuentra en estado ruinoso.

    PASADO

    Antecedentes históricos (expuestos cronológicamente):

    1592.- Tras las Alteraciones de Aragón y ante la posible conflictividad de los hugonotes del Bearn existe un interés por fortificar esta frontera. Los trabajos de reconocimiento del territorio, informes y asesoramiento fueron encomendados a Tiburzio Spannocchi (ingeniero militar sienés al servicio del Rey Felipe I -II de Castilla-). Junto a la rehabilitación del antiguo castillo de Canfranc, aconsejará la construcción de una torre de vigía. Los lugares propuestos serán, puente de Roldan, puesto de Coll de Ladrones y la Cuca donde se estrecha el paso torre que hoy conocemos como «Torre de la Spelunca». En relación con esto, en 1596, se inicia la construcción del Castillo de San Pedro (Ciudadela de Jaca).

    Segundo cuarto del siglo XVIII

    1751-1758 .- Se inician las obras de la fortaleza moderna en Coll de Ladrones (en la actualidad conocemos la estructura de aquel primer edificio gracias a unos planos ejecutados en 1878, 1879 y 1888).

    1777.- La precariedad de su construcción fue el motivo principal de su abandono.

    1793-1795.- Con motivo de la Guerra de la Convención, volverá a ocuparse temporalmente.

    Siglo XIX

    1815-1823.- Francisco Verdejo (ingeniero militar) diseña un proyecto para rehabilitar el fuerte de Coll de Ladrones, que no se tuvo en cuenta hasta el 1823, con motivo de la retirada de los franceses, con el desmonte y arruinado del fuerte y la batería de la Torre de la Espelunca.

    1864-1876-1877-1878-1879 (años de presentación y rectificación de proyectos). Terminada la carretera hacia Francia, por este paso, de Canfranc y Candanchú, se inician los proyectos para la construcción del nuevo fuerte en Coll de Ladrones, de acuerdo a la moderna técnica de fortificación y artillería.

    1880.- Se inicia el proyecto de desmonte para la instalación del nuevo recinto.

    1890.- En noviembre se terminan las obras, y en memoria de todo ese largo proceso se puso la inscripción de la puerta: FUERTE/DE/COLL DE LADRONES/MCM.

    Los años que se sucedieron a partir de esta fecha hasta llegar a la del 1934 fueron años de lentas mejoras que nunca fueron suficientes, pues a la lenta burocracia de la época se unieron otros aspectos como la falta de previsión, y la de presupuestos insuficientes.

    Siglo XX

    1903.- El fuerte recibe la visita del joven Alfonso XIII, el 5 de septiembre queda inaugurado oficialmente. Tres años después se instalaba la artillería.

    1934.- 27 de junio, por orden del Ministerio de Guerra se entrega al Ministerio de Hacienda la Torre número 1. En los años sucesivos de 1942,1944,1946,1948, 1949,1951,1952,1953y1955 además de los trabajos de mantenimiento se invirtió en el pabellón de oficiales que se acomodó en la zona más soleada, quedando la más umbría para el cuartel de la tropa (150 infantes y 50 artilleros).

    1961.- Después de un año de abandono el ejercito procedió a tapiar algunos de sus accesos para evitar que el ganado y los expoliadores deteriorasen su interior.

    1990.- Después de un largo historial de abandono, proyectos y modificaciones, el Ministerio de Defensa decide sacar a subasta el fuerte, es así como la adjudicatura de este Bien común pasará a manos privadas.

    En 1889 el célebre geógrafo Rafael Torres Campos ya advirtió que la construcción del fuerte, una inversión de un millón de pesetas, «sería un bello modelo sin más aplicaciones que servir de recreo a los curiosos, y dar testimonio de condescendencia sin ejemplo…”

    La Ley de Patrimonio Aragonés, Título II, Capítulo I, Artículo 33 insta al propietario o propietarios del BIC (Bien de Interés Cultural) a:

    1.- A conservar adecuadamente el recinto, facilitar el ejercicio de las funciones de inspección administrativa.

    2.- Facilitar el acceso a los investigadores y el de la visita pública (al menos 4 días al mes).

    Aquí tenemos el “compromiso” del actual propietario, Cesar Alierta, para con el fuerte y para con el pueblo de Canfranc:https://cincodias.elpais.com/cincodias/2007/07/25/empresas/1185370800_850215.html

    FUTURO

    El fuerte, como elemento dinamizador del territorio, una vez restaurado y abierto al público, podría albergar en sus instalaciones, exposiciones de pintura, escultura, fotografía y otras actividades culturales como conferencias y talleres. Respetando todas y cada una de las fases de su arquitectura militar, de la que es un valioso ejemplo.

    BIBLIOGRAFIA UTILIZADA

    ESTEBAN LORENTE, J.F., “Proyectos de arquitectura militar en Aragón en torno a 1900”, en J.J. ESTEBAN LORENTE, F.J. ROBRES URIOL, Artigrama, n. 5 (1988), pp. 315-337.

    — “Documentos para la Historia de las fortificaciones en el pirineo aragonés: Coll de Ladrones 1878-84”, Seminario de Arte Aragonés, n. 44 (1990), pp. 239-283.

    — “Proceso histórico de Coll de Ladrones: de Felipe II a Alfonso XII y a la Segunda Guerra Mundial”, Brocar: Cuadernos de Investigación Histórica, n. 16 (1990), pp. 195-206.

    SÁEZ GARCÍA, J.A., Viejas piedras: fortificaciones guipuzcoanas, San Sebastián, Michelena, 2000. 246 p

    — La fortificación de la frontera hispano-francesa en Canfranc (Huesca) a finales del siglo XIX: el fuerte de Coll de ladrones.