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Patrimonio amenazado: Casa Susín (Uesca)

    En un reducido espacio entre la plaza de los Urreas, la travesía del mismo nombre y la esquina de la calle de Azlor se encuentra Casa Susín. Se trata de un vetusto caserón con espacio ajardinado adjunto y un semisotano visible desde el exterior. APUDEPA ya interpuso en 2002 un recurso contencioso-administrativo para incluir este bien en alguna figura de protección prevista en la Ley 3/1999 del Patrimonio Cultural Aragonés; una decisión que la DGA había rechazado. El gobierno municipal (PSOE) la excluía de protección, dejándola fuera del plan para la zona norte del barrio de San Lorenzo. Una decisión muy sospechosa ya que ni la propia iglesia de San Lorenzo está catalogada como Bien de Interés Cultural. Se trata de un entorno habitado por moriscos hasta 1609. Un edificio de decoración burguesa y aspecto decadente, con todo el sabor de la Uesca de antes, una estupenda muestra del Barroco civil de la ciudad.

    Esta tipología de bienes patrimoniales no están tan reconocidos como las típicas casas tradicionales, de pizarra, sillería o adobe, que aparecen en cualquier rincón del país (Alto Aragón, Sistema Ibérico, Bajo Aragón, Valle del Ebro). Tampoco tiene la fama de edificios renacentistas como el Palacio de Villahermosa, el Ayuntamiento, Casa Climent, la fábrica barroca de la antigua Universidad, la fachada del XVIII del Colegio de San Vicente o la racionalista Casa Polo. Permanece oculto, invisible, a ojos de turistas y ciudadanos oscenses.

    El desinterés llega hasta las bases de datos, ya que el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés no lo tiene registrado ni documentado. Desde la DGA se realizó un análisis superficial de su importancia, dejando en el vacío a este edificio emblemático del casco viejo oscense. Como siempre, se prima la rentabilidad económica o efectista sobre cualquier otra consideración patrimonial o social. Se trata de una pieza clave en el entramado urbano que rodea a la Basílica de San Lorenzo, en el que urge intervenir. La familia propietaria del inmueble se mostraba favorable a esta protección.

    Uesca corre hacia la despersonalización patrimonial, hacia una ciudad anodina con escasos edificios singulares, cuando conserva uno de los cascos históricos más emblemáticos del antiguo reino de Aragón. Esta denuncia que hacemos es para avisar del patrimonio amenazado y que no ocurra como tantas veces hemos visto: deterioro y piqueta.