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Con la venia, incluso sin ella

    Pensar es algo que precede a la acción y sigue a la experiencia“, escribió Bertol Brecht. Y, joder, que razón tenía.

    Traigo a colación este comentario pensando en los acontecimientos ocurridos en Zaragoza el pasado día 27 de septiembre de 2012 en la Facultad de Económicas, en la conferencia que bajo el título “El nuevo tiempo político en Euskal Herria“, organizó la Coordinadora por el Diálogo y la Negociación de Aragón, contando como ponentes a Oskar Matute y Juan Kruz Aldasoro. La convocatoria contaba con los permisos pertinentes.

    Desde días antes la AVT, con significativa repercusión mediática, planteó a las autoridades universitarias que desautorizase la mencionada conferencia. Constan otras presiones en el mismo sentido, pero a pesar de todo ello el rectorado, actitud que agradezco sinceramente, se mantuvo firme en la defensa del derecho a la libertad de expresión.

    El primer objetivo, conseguir que las autoridades académicas anulasen los permisos y se revocase la realización de la conferencia, se les fue al carajo a los impulsores de esta iniciativa.

    El propio día 27 de septiembre de 2012, 37 aniversario de los últimos ajusticiamientos del fascista Franco, y sobre las 19.10 horas, aparecieron en la facultad de económicas 50/60 individuos con el ánimo de impedir, a como diera lugar, la realización de la conferencia.

    El desarrollo de los hechos demuestra claramente que la actuación elegida por los mencionados individuos de extrema derecha, no era tanto impedir la entrada de personas a la charla sino entrar ellos y coaccionar, amedrentar y agredir físicamente a los ponentes y asistentes.

    Tampoco este segundo objetivo pudieron conseguirlo. Asistentes al acto impidieron, enfrentándose a los agresores, negándoles la entrada e impidiéndoles el acceso a pesar de los botes, bancos, extintores, etc. que lanzaron.

    En este ambiente y a la vez que continuaban los enfrentamientos a la puerta de la sala y en los pasillos de la facultad, comenzó la conferencia.

    Nos encontrábamos en ese momento a las 20.00 horas menos 10 minutos aproximadamente. La conferencia estaba anunciada a las 19.30 horas.

    Ni la AVT ni sus cachorros de choque habían conseguido sus objetivos. Con su actitud firme y decidida los defensores de la libertad y la paz colocaron blanco sobre negro que la fuerza no es la razón, demostrando, además, la inmensa fuerza de la lucha y la dignidad.

    Con la AVT y los elementos de ultraderecha incapacitados para lograr sus objetivos, un tercer actor de la banda pasó a jugar el papel protagonista: el delegado del gobierno y su policía.

    Dado que las presiones de la AVT, mediática y la suya propia no habían conseguido torcer la voluntad democrática de las autoridades universitarias, ni tampoco sus mamporreros doblegar a personas decididas y legales, pasó a presionar directamente con la entrada de la policía a la Universidad.

    La excusa: desalojar para que no hubiese más incidentes. Conviene tener en cuenta que sus “chicos” estaban a las puertas del campus desde las 18.30 horas, más o menos, y que mientras sus otros “chicos” estaban haciendo su “trabajo”  no manifestó ningún interés por “evitar incidentes”.

    El Rector no consintió que la policía entrase en la Universidad e hizo que los violentos saliesen de la facultad, recibiendo por parte de los violentos los gritos de “¡asesino¡, ¡asesino¡“.

    Sobre las 20.30 horas, siempre aproximado, el rector entró, visiblemente nervioso, en el aula en la que Oskar Matute estaba desarrollando sus planteamientos. Tras dar la mano a los conferenciantes y al compañero de la Coordinadora que estaba en la mesa, tomó el micrófono y planteó que “para evitar males mayores se suspendía la conferencia“. Cierto es, que tras oir gritos de desaprobación, no especialmente agradables, volvió a manifestar que se suspendía la conferencia por que él era el rector.

    Se salió en bloque hacia el paseo de la Independencia y a lo largo del mismo se fue disolviendo, a poca distancia de la plaza Aragón, los agresores fascistas volvieron a atacar arrojando vallas y adoquines que hay de las obras del tranvía. Se les hizo nuevamente frente, y no hubo ningún daño especialmente significativo. Hacia el final de Independencia, la policía acudió y procedió a identificar a un grupo de las personas que habían sido agredidas. Nuevamente,  ¡viva la justicia distributiva policial¡.

    Detalles, vídeos y demás cuestiones se pueden encontrar en distintos lugares de la red, especialmente en AraInfo y Arredol, también en los periódicos “de orden”.

    Parece evidente que la banda ( AVT, Delegación del gobierno y los cachorros de choque – lo de UPyD no deja de ser anecdótico- ) no han conseguido sus objetivos: 1.- suspensión del permiso de realización de la charla. 2.- la entrada de los individuos ultraderechistas en el aula y las agresiones a conferenciantes y asistentes. y 3.- entrada de la policía en la Universidad, ignorando la autonomía de la misma.

    En contraposición a lo anterior, también ha quedado meridianamente claro que las personas de bien, luchadoras, democráticas, éticas… NO REBLAN. ¡Y que no hay otra¡.

    Alejandro C. Ruiz | Para AraInfo