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Programa electoral de Puyalón para el 10-N

    Descárgate el programa aquí.

    Vamos a ir a Madrid. Vamos a ir contra esta España triste y que nos vacía. Vamos a ser la voz del Aragón rebelde, de las trabajadoras, de los estudiantes, de las clases populares…, vamos a construir desde una base territorial y antifascista. Y lo haremos trabajando hombro con hombro con otras fuerzas rupturistas, soberanistas y republicanas. Por supuesto, con las más cercanas, con las que compartimos la mayor parte de los conflictos que nos oprimen como pueblo. Pero una de las razones de querer estar en Madrid es poder hacer frente común, lucha unitaria y visiones compartidas con otras fuerzas de características sociopolíticas similares radicadas en el resto del Estado (asturianas, canarias, gallegas, valencianas, andaluzas, catalanas y vascas). Y junto a ellas alzar la voz y el puño en contra de la España oscura, patriarcal, de la imposición, de los recortes y el IBEX 35. En contra de las que niegan nuestra libertad individual y colectiva.

    En Aragón siempre llueve sobre suelo mojado. Mientras seguimos sufriendo la crisis económica, con recortes y políticas de austeridad, la desvertebración vía despoblación desangra nuestro paisaje humano. Nuestros pueblos mueren sin escuela, médico y otros servicios. Nuestros montes sufren la desertificación más atroz. Nuestra juventud nutre las filas del paro, de la emigración, de la sitiada educación pública, de la desesperación de toda una generación cuyo futuro está ya hipotecado.

    Nuestro país padece, en una escala similar a la de los pueblos que nos rodean, un insoportable número de desahucios, situaciones de precariedad, incontables ataques a nuestro medio ambiente, corrupción sistémica y un más que preocupante auge del neofascismo. Todo ello como consecuencia de esta etapa del capitalismo postcrisis.

    Pero decíamos que es lluvia cayendo sobre mojado. Y no lo decimos en balde. En estas tierras conocemos de sobra el desprecio de los poderosos, en su carrera por acumular poder y dinero. El precio de sus victorias, de sus beneficios, de su gloria, lo paga el pueblo. Y es un precio que no podemos pagar, es un precio que se paga con la miseria, la servidumbre, el hambre y la ignorancia. A lo largo de los siglos, las gentes de Aragón han sido olvidadas, humilladas y condenadas a la emigración.

    Asesinaron a nuestro Chusticia, nos quemaron en las hogueras inquisitoriales, nos aplicaron los Decretos de Nueva Planta, prohibieron nuestro idioma, y nos han vendido y comprado de mil maneras. Una vez, incluso les hizo falta una guerra genocida para intentar acallar nuestra voz. En esa guerra decenas de miles de hombres y mujeres trabajadoras, socialistas, anarquistas, comunistas o simplemente diferentes, fueron aniquiladas y su memoria fue proscrita (ahí están las fosas comunes para recordarlo). Las más valiosas experiencias de colectivización surgidas en Europa se dieron en nuestro país. También surgió el primer intento serio de un modelo de gobierno aragonés, soberano y popular. Ambas fueron borradas. Una, por las consecuencias del conflicto iniciado por los padres ideológicos del actual Gobierno español. Las otras, por un modelo que supeditaba oscuros intereses geoestratégicos a las necesidades de un Aragón insurgente. Y, tras la guerra, el hambre con la mansedumbre que genera. El dramático fenómeno de la despoblación con el abandono de los pueblos y la emigración masiva como mano de obra barata, que imposibilitan la dignidad y la soberanía, no fue otra cosa que el fruto podrido y pretendido de las políticas de hambre y exterminio. Y, tras la miseria formal, la mascarada que asegura la continuidad de la miseria. Un baile de disfraces con cargo al mismo pueblo que ya estaba agotado, pero que entregó lucha, esfuerzo, ilusiones y sangre por sacudirse el yugo de quienes llevaban años, décadas, siglos, aprovechando su miseria.

    La generación que entregó ese esfuerzo tiene mucho que ver con la actual. Ambas han aprendido que estar en la calle, exigir lo justo y luchar por su derecho a decidir su futuro, no es sólo voluntad sino también una obligación. Ambas inundan avenidas de cánticos y banderas. Las dos tienen que luchar con todo un aparataje cultural que justifica, aplaude y alienta la explotación del ser humano por otro ser humano y de un pueblo por otro, que castiga a quien se rebela.

    Pero no vamos a dejar que esta generación sufra lo que nuestros padres y madres sufrieron. En el baile de máscaras del que hablamos, los fascistas de siempre se volvieron demócratas de toda la vida. Los radicales se tornaron moderados y los mismos caciques siguieron repartiéndose nuestra tierra y nuestro futuro, con el consentimiento de sucesivos gobiernos.

    Puyalón quiere que Aragón decida. Queremos decidir una política económica al servicio de las clases populares. Queremos decidir si las empresas estratégicas –energéticas, ferroviarias, telecomunicaciones y agua como ejemplo- vuelven a ser propiedad de todas. Puyalón de Cuchas quiere que entre todos decidamos defender nuestro medio, nuestras lenguas y nuestra identidad y personalidad con uñas y dientes. Así como defenderemos el derecho de las mujeres a decidir.

    La unión es la clave de la fuerza. Que son los pueblos luchando al unísono los que van a derrotar a esa bestia que devora personas, tierra y pueblos. Porque aprendemos y nos enriquecemos del contacto con otros pueblos. Y creemos que es mejor ser buenos vecinos que malos súbditos, el futuro de aragoneses y aragonesas no debe construirse desde Madrid. Hemos decidido emanciparnos como pueblo, como clase, y nada de lo que hagan va a detenernos.

    Nuestra candidatura sabe que la democracia no es sólo ir votar cada cierto tiempo. Creemos firmemente que la participación activa, la implicación decidida y la toma de decisiones colectivas son parte fundamental de la democracia. Por ello, nuestro Programa, no es nunca un rígido manual, sino la voluntad viva y dinámica de los sectores más conscientes del pueblo trabajador aragonés. Cooperar con otras fuerzas aliadas, la voz rebelde y aragonesista en Madrid.

    La candidatura Puyalón de Cuchas recoge una serie de medidas que consideramos de especial urgencia e interés, centradas en gestionar las diversas soberanías:

    1. SOBERANÍA TERRITORIAL: vertebrar y tejer alternativas socioeconómicas

    • Paralización inmediata de las obras de los pantanos de Yesa, Bergantes, Mularroya y Biscarrues. Control estricto sobre los usos hidráulicos. Rechazo absoluto a planes de cuenca que incluyan trasvases o planteamientos similares.
    • Regular los proyectos de fracking, de manera que se excluya del territorio aragonés esta tecnología que amenaza gravemente el país.
    • Facilitar la producción de energías renovables y no contaminantes.
    • Poder para vertebrar y frenar la especulación (detener los procesos de urbanización de suelo rústico, inversión en reforestación y reintroducción de fauna autóctona).
    • Desinversión en alta velocidad y otros grandes proyectos ecocidas. Reapertura del Canfranc y corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo. Creación de una red pública aragonesa de ferrocarriles que vertebre el territorio e iguale oportunidades.
    • Fomento decidido de la agricultura y la ganadería tradicional, cooperativa, sostenible y racional, que incida por un trato ético a los animales, desechando todas las formas de sufrimiento superfluo.
    • Apertura de vías hacia la soberanía alimentaria y energética. Las bases de la producción del sector primario se establecen actualmente aplicando políticas neoliberales al servicio de las multinacionales. La soberanía alimentaria supone un mayor cuidado por el medio ambiente y de la salud.

    2. SOBERANÍA SOCIAL: derechos y cuidados para todas

    • Son las administraciones públicas las responsables de la vida, la salud y la igualdad de derechos entre los ciudadanos de Aragón. Son ellas las que deben asumir todo el tejido en materia de educación, sanidad, protección social, diversidad funcional y dependencia. Los poderes locales parecen preferir mantener sus redes clientelares a asegurar servicios tan básicos, así que es el parlamento europeo el que debe caminar en esa dirección.
    • Papeles y Derechos para todas las personas. Es aragonesa quien vive, trabaja en Aragón o, simplemente, se siente aragonesa.
    • Derecho a Decidir sobre el propio cuerpo: muerte digna, derechos reproductivos y de género.
    • El nuevo modelo social y económico que defendemos incorpora el feminismo y la perspectiva de género en todos sus aspectos.
    • Establecimiento de un sistema de garantía vital: derecho a la vivienda, paralización de desahucios, servicios públicos y sociales universales (educación, sanidad, dependencia…), con especial atención a los grupos más agredidos por la precarización social: mujeres, migrantes, diversidad funcional, medio rural.
    • Políticas que promuevan la denuncia de agresiones y discriminaciones hacia el colectivo LGTBI. Inclusión de la realidad LGTBI de manera transversal.
    • Los sectores estratégicos de la economía deben estar en manos públicas y sujetos a control democrático.
    • Creación de una banca pública aragonesa.
    • La clase trabajadora aragonesa está sufriendo las consecuencias de la crisis provocada por el neoliberalismo. Para hacer frente a esta situación es necesario que se cree el Marco Aragonés de Relaciones Laborales. Debe ser una prioridad para la clase trabajadora aragonesa y sus sindicatos de clase. Es una herramienta clave de las trabajadoras aragonesas para frenar las políticas neoliberales establecidas en el Estado español y orquestadas por las grandes oligarquías económicas y financieras. Derogar la reforma laboral.
    • Proponemos políticas activas de empleo. Impulso del sector público como máximo generador de empleo, estable y de calidad. Es necesario que se pongan en marcha también medidas de reparto adecuado del trabajo y homogeneización de los salarios.
    • Impulso de las cooperativas y empresas de economía social y solidaria, que complementen la acción pública para la creación de empleo y cimienten las bases de unas nuevas relaciones económicas y laborales.
    • Prohibición de los cortes de fluido eléctrico en primeros domicilios por motivos de impago justificado (paro, bajos ingresos, etc). No es tolerable regalar electricidad a nuestros vecinos y cortar la misma a quien no puede pagarla en nuestro país.
    • Implantación de una renta social básica, equivalente al salario mínimo interprofesional, como un primer paso en el camino hacia una renta básica universal. Esta medida, contando con las peculiaridades de cada pueblo, debe ser prioritaria para un Parlamento español que se dice democrático.
    • Red wifi universal y establecimiento de iguales coberturas en el medio rural para reducir la brecha digital.

    3. SOBERANÍA POLÍTICA: derecho a decidir como pueblo soberano

    • Derecho a decidir como derecho democrático básico. Creación de canales adecuados que permitan a los pueblos decidir su nivel de vinculación o desvinculación con el Estado español.
    • Impulsar un proceso constituyente estatal de una alianza de pueblos soberanos, que garantice la cooperación y bienestar de las personas. Sin imposiciones de las élites ni el gran capital.
    • Eliminar las diputaciones provinciales.
    • Devolución inmediata de todo el patrimonio robado y expoliado por los diferentes gobiernos españoles.
    • Oficialidad del aragonés y catalán respecto al castellano, e impulso de aquellas como lenguas vehiculares en todos los ámbitos públicos.
    • Reclamar el pago de la deuda histórica del Estado con Aragón.
    • Implantación estricta de criterios laicos: fiestas, calendario, eventos, financiación.
    • Auditoría de la deuda y el impago de toda aquella que tenga un origen ilícito. Derogación inmediata del artículo 135 de la CE que alude a la estabilidad presupuestaria.