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Programa Electoral-Os Pueblos Deciden

    10259977_10202773493492456_3143691227898246875_nVamos a ir a Europa. Vamos a ir contra esta Europa. Vamos a defender la Europa de los pueblos, de las trabajadoras, de los estudiantes, de las clases populares… vamos a construirla desde la base. Y vamos a hacerlo trabajando hombro con hombro con otras fuerzas rupturistas y soberanistas. Por supuesto con las más cercanas, con las que compartimos la mayor parte de los opresores. Pero una de las razones de querer estar en Estrasburgo es poder hacer frente común, lucha unitaria y visiones compartidas con otras fuerzas de características sociopolíticas similares radicadas en el resto del continente. Y junto a ellas alzar la voz y el puño en contra de la Europa de los mercados y los mercaderes, del Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, caras más visibles de un sistema que, a nivel mundial expolia y saquea a los pueblos en pos del beneficio de unas élites insultantemente minoritarias.

    Cuando esta última crisis golpeó en Aragón, no fue más que lluvia cayendo en un suelo mojado. Por supuesto que sufrimos los recortes y las políticas de austeridad, al menos al mismo nivel que otros pueblos de la periferia europea. Nuestros pueblos mueren sin escuela, médico y otros servicios. Nuestros montes sufren la desertificación más atroz. Nuestra juventud nutre las filas del paro, de la emigración, de la sitiada educación pública, de la desesperación de toda una generación cuyo futuro está ya hipotecado. 

    Aragón sufre una de las tasas de paro más altas del continente, sólo superada por las de otros pueblos encuadrados en el Estado español. Nuestro país padece, en una escala similar a la de los pueblos que nos rodean, un insoportable número de desahucios, incontables ataques a nuestro medio ambiente, urbanización enloquecida y una más que preocupante corrupción, entre otros desmanes, fruto de esta etapa del capitalismo.

    Pero decíamos que es lluvia cayendo sobre mojado. Y no lo decimos en balde. En estas tierras conocemos de sobra el desprecio de los poderosos en su carrera por acumular poder y dinero. El precio de sus victorias, de sus beneficios, de su gloria, lo paga el pueblo. Y es un precio que no podemos pagar, es un precio que se paga con la miseria, la servidumbre, el hambre  y la ignorancia. A lo largo de los siglos, las gentes de Aragón han sido olvidadas, humilladas y condenadas a la emigración. 

    Han asesinado a nuestro Chusticia, nos han aplicado los decretos de nueva planta, han prohibido nuestro idioma y nos han vendido y comprado de 1000 maneras. Una vez, incluso les hizo falta una guerra genocida para intentar acallar nuestra voz. En esa guerra decenas de miles de hombres y mujeres trabajadoras, socialistas, anarquistas, comunistas o simplemente diferentes, fueron aniquiladas y su memoria fue proscrita.  Las más valiosas experiencias de colectivización surgidas en Europa se dieron en nuestro país. También surgió el primer intento serio de un modelo de gobierno aragonés, soberano y popular. Ambas fueron borradas. Una, por las consecuencias del conflicto iniciado por los padres ideológicos del actual Gobierno español. Las otras, por un modelo que supeditaba oscuros intereses geoestratégicos a las necesidades de un Aragón insurgente. 

    Y, tras la guerra, el hambre con la mansedumbre que genera. El dramático fenómeno de la despoblación con el abandono de los pueblos y la emigración masiva como mano de obra barata, que imposibilitan la dignidad y la soberanía, no fue otra cosa que el fruto podrido y pretendido de las políticas de hambre y exterminio. Y, tras la miseria formal, la mascarada que asegura la continuidad de la miseria. Un baile de disfraces con cargo al mismo pueblo que ya estaba agotado, pero que entregó lucha, esfuerzo, ilusiones y sangre por sacudirse el yugo de quienes llevaban años, décadas, siglos, aprovechando su miseria. 

    La generación que entregó ese esfuerzo tiene mucho que ver con la actual. Ambas han aprendido que estar en la calle, exigir lo justo y luchar por su derecho a decidir su futuro, no es sólo voluntad sino también obligación. Ambas inundan avenidas de cánticos y banderas. Las dos tienen que luchar con todo un aparataje cultural que justifica, aplaude y alienta la explotación del ser humano por otro ser humano y de un pueblo por otro.

    Pero no vamos a dejar que esta generación sufra lo que nuestros padres y madres sufrieron. En el baile de máscaras del que hablamos, los fascistas de siempre se volvieron demócratas de toda la vida. Los radicales se tornaron moderados y los mismos caciques siguieron repartiéndose nuestra tierra y nuestro futuro, con el consentimiento de sucesivos gobiernos.

    Aragón decide. Ha llegado la hora. Esta generación, día tras día, toma consciencia de que sólo decidiendo libremente podrán asegurar un futuro. Las nuevas formas de comunicación hacen más visible que nunca que ya no es Zaragoza, ni siquiera Madrid, la que toma las decisiones  que nos llevan a lo que es una situación de emergencia social. 

    Ya lo podemos decir alto y claro: un nuevo agente político y social ha nacido. Ha nacido de las estudiantes, de los trabajadores, de las vecinas, de los militantes en defensa de la tierra, de la ternura vestida de solidaridad… Y no ha venido solo a quedarse, ha venido a vencer. Ha venido a aportar lo mejor que tiene en pos de una lucha común, la lucha porque esta tierra inmemorial vea la sonrisa sincera y tranquila de nuestras hijas.

    Puyalón de Cuchas quiere que Aragón decida. Queremos poder decidir sobre el pago de una deuda que no es nuestra. Queremos decidir una política monetaria al servicio de las clases populares. Queremos decidir si las empresas estratégicas –energéticas, ferroviarias, telecomunicaciones y agua como ejemplo- vuelven a ser propiedad de todas. Puyalón de Cuchas quiere que entre todos decidamos defender nuestro medio, nuestras lenguas y nuestra identidad y personalidad con uñas y dientes. Así como defenderemos el derecho de las mujeres a decidir.

    Porque decidir es empoderarse. Porque las calles ya han decidido que no quieren ni oír hablar de la Troika. Porque Aragón ha decidido no seguir pagando la fiesta a los caciques de ayer y hoy, de aquí y de fuera.

    Los Pueblos Deciden, porque sabemos que la unión es la clave de la fuerza. Que son los pueblos luchando al unísono los que van a derrotar a esa bestia que devora personas, tierra y pueblos. Porque aprendemos y nos enriquecemos del contacto con otros pueblos. Y creemos, como aquel, que es mejor ser buenos vecinos que malos súbditos, el futuro de aragoneses y aragonesas no debe construirse desde Estrasburgo ni Madrid.

    Esto es lo que queremos que clame bien alto nuestra voz en Europa. Que nuestra dignidad y nuestra voluntad de decidir no están en venta. Que hemos decidido emanciparnos como pueblo, como clase, y que nada de lo que hagan va a detenernos.

    Las competencias del Parlamento europeo son mínimas en comparación con la antidemocrática Comisión Europea, un órgano elegido directamente por los gobiernos y que acumula un ingente poder. Porque esa es una de las constantes de las instituciones europeas. Cuanto mayor es su poder, menor es su transparencia y democracia. Sin embargo, desde el parlamento europeo se elaboran normativas y reglamentos de especial interés para nuestro país. Directivas sobre políticas sociales, protección del medio ambiente, defensa de la cultura, de las lenguas o las políticas de integración se debaten y votan allí. 

    Os Pueblos Deciden sabe que la democracia no es sólo ir votar cada cierto tiempo. Creemos firmemente que la participación activa, la implicación decidida y la toma de decisiones colectivas son parte fundamental de la democracia. Por ello, nuestro Programa, no es nunca un rígido manual, sino la voluntad viva y dinámica de los sectores más conscientes del pueblo trabajador aragonés. El Parlamento europeo tiene la potestad de emitir normativas de obligado cumplimiento para los Estados miembros, y esto es lo que aspiramos a forzar con nuestra presencia en dicho Parlamento y  con la cooperación con otras fuerzas progresistas europeas.

    La candidatura Os Pueblos Deciden recoge una serie de medidas que consideramos de especial urgencia e interés:

    • Paralización inmediata del Plan de Cuenca del Ebro, por incumplimiento de las Directivas de Hábitats y de Agua, y apertura de expedientes a sus responsables, y supervisión del futuro Plan Hidrológico Nacional, que previsiblemente va a incluir trasvases.

    • Intervención de manera inmediata para investigar las últimas modificaciones en la legislación española de agua, que permiten su venta y comercio de derechos entre usuarios, con la mínima intervención pública.

    • Regular desde la Unión Europea los proyectos de fracking, de manera que se excluya del territorio europeo esta tecnología que amenaza gravemente el territorio.

    • El establecimiento de un calendario de “desconexión” definitivo de la energía nuclear en un horizonte a corto-medio plazo, facilitando la producción de energías renovables y no contaminantes.

    • Detención  de todos los procesos de urbanización de suelo rústico, en tanto se busquen medidas racionales.

    • Paralización de las obras de los pantanos de Yesa, Bergantes,  Mularoya y Biscarrues.

    • Creación de una agencia aragonesa de reforestación y reintroducción de fauna autóctona, que cuente con financiación europea, en el marco de una nueva política de protección ambiental para todo el continente.

    • Desinversión en alta velocidad y otros grandes proyectos ecocidas. Reapertura del Canfranc.

    • Fomento decidido de la agricultura y la ganadería tradicional, cooperativa, sostenible y racional, que incida por un trato ético a los animales.  Aplicación, por parte de la Comisión Europea, de directivas que definitivamente vayan en ese sentido.

    • Apertura de vías hacia la soberanía alimentaria y energética. Las bases de la producción del sector primario se establecen actualmente aplicando políticas neoliberales al servicio de las multinacionales. La soberanía alimentaria supone un mayor cuidado por el medio ambiente y de la salud.

    • Creación de una red pública aragonesa de ferrocarriles que vertebre el territorio e iguale oportunidades.

    • Papeles y Derechos para todas las personas. Es aragonesa quien vive, trabaja en Aragón o, simplemente, se siente aragonesa.

    • Aborto libre, gratuito y en centros propios del servicio aragonés de salud. Asimismo, exigimos al parlamento europeo que se decante en favor de dicha libertad.

    • El nuevo modelo social y económico que defendemos incorpora el feminismo y la perspectiva de género en todos sus aspectos.

    • Son las administraciones públicas las responsables de la vida, la salud y la igualdad de derechos entre los ciudadanos de Aragón. Son ellas las que deben asumir todo el tejido en materia de educación, sanidad, protección social, diversidad funcional y dependencia. Los poderes locales parecen preferir mantener sus redes clientelares a asegurar servicios tan básicos, así que es el parlamento europeo el que debe caminar en esa dirección.

    • Por las mismas razones, los sectores estratégicos de la economía deben estar en manos públicas y sujetos a control democrático.

    • La clase trabajadora aragonesa está sufriendo las consecuencias de la crisis provocada por el neoliberalismo impuesto por la Unión Europea. Para hacer frente a esta situación es necesario que se cree el Marco Aragonés de Relaciones Laborales. Debe ser una prioridad para la clase trabajadora aragonesa y sus sindicatos de clase. Es una herramienta clave de las trabajadoras aragonesas para frenar las políticas neoliberales establecidas en el Estado español y orquestadas por las grandes oligarquías económicas y financieras representadas por la Troika, el Banco Mundial o el FMI.

    • Proponemos políticas activas de empleo. Impulso del sector público como máximo impulsor de la creación de empleo, estable y de calidad. Es necesario que se pongan en marcha también medidas de reparto adecuado del trabajo y homogeneización de los salarios.

    • Impulso de las cooperativas y empresas de economía social y solidaria, que complementen la acción pública para la creación de empleo y cimienten las bases de unas nuevas relaciones económicas y laborales.

    • Moratoria en todos los desahucios de primera vivienda. Ni casas sin gente ni gente sin casa.

    • Prohibición de los cortes de fluido eléctrico en primeros domicilios por motivos de impago justificado (paro, bajos ingresos, etc). No es tolerable regalar electricidad a nuestros vecinos y cortar la misma a quien no puede pagarla en nuestro país.

    • Implantación de una renta social básica, equivalente al salario mínimo interprofesional, como un primer paso en el camino hacia una renta básica universal. Esta medida, contando con las peculiaridades de cada pueblo, debe ser prioritaria para un Parlamento europeo que se dice democrático.

    • Apuesta de la Unión Europea por un modelo de sanidad pública gratuita, que garantice la universalidad y accesibilidad a su sistema de prestaciones.

    • Prohibición de hacer negocios en paraísos fiscales para las empresas o personas físicas radicadas en territorio de la Unión Europea. Creación, por mandato del parlamento europeo, de una agencia europea tributaria, destinada a combatir el fraude y la corrupción en el cambio de los estados miembros.

    • Apostamos por la construcción de un espacio europeo diferente al representado por la actual Unión Europea, en la que no tengan cabida las imposiciones de las élites y los mercados financieros del gran capital internacional. Impulsaremos un proceso constituyente continental de una alianza de pueblos soberanos, que sustituya la actual Unión Europea, y donde garantizar la cooperación y bienestar de las europeas sea su valor motriz.

    • Eliminación del Tratado de Schengen.

    • Conversión del Banco Central Europeo en un organismo público al servicio de los ciudadanos, gestionado y dirigido por y para ellos.

    • Auditoría de la deuda y el impago de toda aquella que tenga un origen ilícito.

    • Desaparición del Fondo Monetario Internacional tal y como está constituido. Sabemos a quienes sirven y sabemos de sus crímenes.

    • Libertad de movimientos para todos los residentes en la Unión Europea.

    • Creación de canales adecuados que permitan a los pueblos decidir su nivel de vinculación con la Unión Europea y con los Estados que la componen.