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Hacia una Fiscalidad Local Progresiva

    Los Ayuntamientos, pese a las limitaciones legales, pueden dar pasos y avanzar en la implementación de políticas fiscales progresivas, sentando las bases de una tributación más justa.

    El sostenimiento de servicios públicos y políticas sociales se hace mediante la recaudación de impuestos, y el planteamiento fundamental de cara a las nuevas ordenanzas fiscales para la ciudad de Zaragoza debe ser recaudar más dinero de quienes más tienen que, en la actualidad y en proporción a lo aportado por el común de los mortales, lo hacen de manera insignificante. En la práctica esto supone que los y las que menos tenemos somos los que sostenemos los servicios sociales, piscinas o autobuses mientras que quienes poseen propiedades de gran valor que generan ingresos millonarios, aportan en igual medida que los trabajadores y trabajadoras, lucrándose con nuestra responsable y necesaria aportación.

    En Zaragoza, como en el resto de ciudades del Estado español, pagan los pisos, los coches y algunos negocios. Debemos avanzar en un cambio de modelo, otro más justo, basado en la progresividad de los impuestos atendiendo a la riqueza real y no sólo tributando por la posesión de algunos bienes.

    Los Ayuntamientos, pese a las limitaciones legales, pueden dar pasos y avanzar en la implementación de políticas fiscales progresivas, sentando las bases de una tributación más justa. Hay cierto margen para introducir progresividad según el valor de los bienes que actualmente pagan impuestos, con el horizonte futuro de una reforma fiscal integral que equilibre valor de la propiedad y valor real de las ganancias. Una reforma que trasciende las competencias de una ciudad.

    Desde lo municipal, sí está en nuestras manos avanzar en esta progresividad y modelo más justo. Mientras forzamos otros cambios de políticas fiscales más globales podemos congelar o bajar el IBI para la mayoría de la gente –prioritariamente para viviendas- y subir el IAE e IBI a las grandes superficies comerciales, entre otras.

    El pasado año Zaragoza en Común propuso una subida del IBI del 15% para locales comerciales con un valor catastral superior de 500.000 €. Es decir, subida del IBI para las grandes marcas y propietarios, y no al pequeño comercio, mientras PSOE y PP defendían una bajada del 15 y 16% del IBI para las grandes marcas (para el 0,8% de los locales comerciales).

    Foto: Arainfo

    Foto: Arainfo

    Las tesis sostenidas en materia fiscal por las formaciones de la derecha zaragozana es inmoral y económicamente insostenible. Primero cargan sobre las clases más castigadas por la crisis la recaudación de los mayores impuestos, y además, porque el Ayuntamiento gobernado en minoría por Zaragoza en Común arrastra una deuda millonaria, herencia de quienes ahora se niegan a recaudar sustancialmente más para poder pagarla.

    El resultado de seguir aplicando estas propuestas conservadoras sería situación insostenible en la que no habrá dinero suficiente para cubrir las necesidades básicas que requieren Zaragoza y su ciudadanía.

    Desde Puyalón consideramos que estos planteamientos defendidos por Zaragoza en Común en 2015 están plenamente vigentes y que no se puede renunciar desde la izquierda a implementar una fiscalidad justa y progresiva en la ciudad de Zaragoza. Es por ello que consideramos insuficientes las ordenanzas fiscales pactadas por el Gobierno municipal con otras fuerzas de la oposición por las que se multiplica por dos el listón por el cual se considera grandes propietarios (de 500.000 á 1.000.000 de €), y por tanto se librarán de hacer un mayor esfuerzo económico para con la ciudad de Zaragoza.

    Una fiscalidad progresiva significa consolidar un modelo socioeconómico alternativo y racional, traducido en el apoyo a la creación de trabajo digno en la pequeña y mediana empresa frente a las grandes superficies; la disminución de la presión fiscal sobre aquellos hogares más castigados y la garantía de que existen recursos necesarios para acometer un plan de emergencia social.

    Se puede recaudar más dinero para servicios públicos y políticas sociales subiendo los impuestos a los más ricos, y Puyalón no va a renunciar a que así sea. Seguiremos defendiendo un modelo de fiscalidad progresiva, en el que aporten más quienes más tienen.

    Zésar Corella, Coordinador Nacional de Puyalón de Cuchas