aragonés | catalán | castellano

AZUCARERA DE ALAGÓN NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

    Azucarera de Alagón

    La azucarera de Alagón fue fundada en 1900 y es una de las primeras de Aragón. La línea de tren Madrid-Zaragoza facilitó la creación de ésta y las azucareras en Zaragoza de la Nueva, la del Rabal y la del Gállego, de la Ibérica en Casetas, Épila, Calatorao, la Labradora y la de Calatayud ambas en la ciudad bilbilatana y la de Terrer. En un contexto estatal de necesidad de producción de azúcar tras la pérdida de las colonias españolas de Cuba y Puerto Rico. El eje del Jalón va a ser de gran importancia. También la llamada azucarera Vieja o de Aragón desde 1893 y posteriormente las de Gallur, Luceni, La Puebla de Híjar, Santa Eulalia del Campo y Monzón. En 1907 se promulga la ley Osma, pero en 1912 se deroga en parte y se liberaliza la contratación y fabricación de azúcar.

    La industria azucarera fue un importante activo y revitalizante de la economía aragonesa. Aragón podía producir remolacha en sus tierras de regadío. Propicia la creación de la Industria Química de Zaragoza para producir fertilizantes. También la producción de fundiciones y metalurgia y la demanda de carbón. Sin olvidar a la industria alcoholera, aceitera y harinera. Además del factor de crear industria en el medio rural aragonés a partir de la producción local. Tan importante para fijar población y vertebrar el territorio. Se pueden destacar las azucareras del Gállego y Épila como “libres”, al margen de la Sociedad General Azucarera de España. A mediados de los años 20 Aragón llegó a producir el 45% de la producción estatal de azúcar. Progresivamente se fue desplazando hacia el sur peninsular. Durante décadas estos conjuntos industriales han marcado la vida con profundos cambios a todos los niveles y perfilado el paisaje de estos pueblos. El patrimonio industrial es uno de los menos estudiados todavía y es difícil su evaluación y lo que se ha perdido. Se estima que en Zaragoza capital se perdió el 75% entre 1875 y 1936, siendo la principal causa la presión urbanística.

    La azucarera de Nuestra Señora de las Mercedes, en Alagón, fundada en 1900 fue una de las primeras de Aragón y en 1905 pasó a depender de la Sociedad General Azucarera de España. La mayoría de las azucareras aragonesas tuvieron su capital aragonés, pero la de Alagón fue de la Compañía Industrial Azucarera de Barcelona. Tuvo su auge en los años 20 con una capacidad de molienda de 1.000 toneladas diarias. Llegaron a trabajar 1100 personas, siendo una ciudad dentro del pueblo, y era el motor de la economía comarcal. Se abastecía por trenes cargados de remolacha. Desde 1921 además recibía el jugo de las azucareras de Gallur y Cortes a través del denominado jugoducto, obra de 34 kilómetros y del que queda un pequeño tramo. Desgraciadamente no queda prácticamente nada de la maquinaria, originaria de Alemania, Francia y Austria. La conflictividad laboral aumentó en los años 30, con la UGT y sobre todo la CNT como protagonista. La guerra civil cortó en seco su trayectoria y no se empezaría a recuperar hasta 1956 con la instalación de una central eléctrica y nueva maquinaria que permitió mejorar la producción. A partir de 1968 se agudiza el traslado de las azucareras al sur peninsular. En 1973 dejó de producir, suponiendo un golpe a la economía comarcal, quedando como planta de estuchado con poco personal hasta 1993.

    Actualmente está en abandono pero sigue siendo un impresionante y majestuoso conjunto de arquitectura industrial interconectado en sus edificios y funciones. Tiene una serie de edificaciones de distintas características construidas casi todas entre 1900 y 1907, habiendo también de los años 30 y de los 60, relacionada con las necesidades de una fase concreta del proceso industrial de obtención de azúcar a partir de la remolacha. Son edificios amplios en los que se emplea como material constructivo el ladrillo y la mampostería, cubiertas de teja a dos vertientes y estructuras de madera y metálicas, con una pequeña decoración en las fachadas. El director de la fábrica y su familia vivían en una casona señorial. Destaca el almacén de pulpa por su originalidad y construido en hormigón. De las dos chimeneas solo queda una y la base de otra. El conjunto ha sido víctima del vandalismo y algún incendio. Desde 2007 el conjunto de 16 edificios es un Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés.

    Constaba de almacén de efectos, almacén de azúcar, casa del director, fábrica y su ampliación, chimenea de fábrica, calderas de fábrica, refinería, sala Chambón, filtros de negro, lavadero de remolacha, horno de cal, chimenea de la refinería, secadero de pulpa, almacén de pulpa, garajes y casa del administrador.

    En 2007 se firmó un convenio entre el ayuntamiento y el propietario de la azucarera Ebro Puleva. Con la modificación del PGOU pasaba a tener 78.000 m2 para crear una zona residencial con 800 viviendas libres y 800 protegidas, recuperación de los edificios catalogados, espacios verdes y equipamientos culturales y comerciales. Hubo alguna obra de consolidación. En 2011 se trató de volver a impulsarlo.