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PORTADA DE LA IGLESIA DE SAN MIGUEL UNCASTILLO

    La comarca de las Cinco Villas atesora un rico legado de arte románico. Uncastillo es un imponente conjunto románico tanto su entramado urbano como edificios, es conjunto histórico artístico desde 1966. Uno de sus ejemplos es la iglesia de San Miguel, construida en la segunda mitad del siglo XII. La localidad cuenta con uno de los mayores conjuntos histórico artísticos de Aragón. Con las iglesias de San Martín, San Andrés, San Lorenzo, Santa María, San Felices, San Juan y la que nos ocupa de San Miguel. El trazado urbano con la arquitectura rural comarcal y el barrio de la judería. El castillo, el palacio de Pedro IV, el pozo de hielo y la casa consistorial. El yacimiento de la ciudad romana de Los Bañales destacando su acueducto. Así como el castillo de Sibirana y la ermita de Santa Quiteria, pertenecientes al municipio. Empezó a tener importancia como enclave fronterizo con los musulmanes. Alcanza su esplendor en el siglo XII, el declive sobreviene en el siglo XIII con el avance cristiano hacia tierras más fértiles,  y un nuevo florecimiento en el siglo XVI.

    Portada de la iglesia de San Miguel de Uncastillo

    La iglesia fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1931 y en 2003 Bien de Interés Cultural. Se rehabilitó en 2001 y es un salón de congresos que pertenece a la Fundación Uncastillo Centro del Románico. La iglesia está totalmente embutida en el caserío y parece una casa de piedra más.

    La portada sur está inspirada en la iglesia de Santa María, principal templo local, sin alcanzar su esplendor escultórico. Consta de tres arquivoltas con más de sesenta figuras que representan guerreros, saltimbanquis, músicos y animales, capiteles historiados y columnas decoradas con dibujos geométricos. Plasmando la complejidad de la sociedad medieval. En el tímpano hay un crismón trinitario y el titular del templo, San Miguel pero sin sus atributos identificativos, que pugna por un alma con el demonio. La eterna lucha entre el bien y el mal.

    Por razones no conocidas a comienzos del siglo XX la iglesia estaba cerrada y el ayuntamiento la empleaba como almacén. En 1915 el obispo de Jaca vende la iglesia a unos particulares por 800 pesetas y es dividida como herrería, luego almacén, y vivienda. El ayuntamiento rechazó la mitad del dinero y se opuso desde el principio a la venta. La portada sur es una de estas divisiones y bien el obispo o los particulares, no está claro, la venden al anticuario barcelonés Salvador Babra por una cantidad desconocida. Almacenó las piezas que sufrieron un deterioro por el traslado y la salinidad del mar.  La iglesia quedó mutilada y con una cicatriz visible a día de hoy. Es un ejemplo de obra de arte desvirtuada de su contexto original, donde adquiere su pleno significado.

    En 1926 negocia con varios tratantes estadounidenses, entre los interesados estaba Randolph Hearst, pero la portada de la iglesia de San Miguel fue adquirida por el  Museo de Bellas Artes de Boston. Constituyendo su ejemplar de escultura románica más notorio. En 1928 ya había leyes españolas contra el expolio artístico y así la portada fue vendida en Marsella a un particular, Francis Bartlett, por 42.782 dólares, y éste la donó al museo. La portada se desmontó piedra a piedra y se transportó en 148 cajas con un peso de 28 toneladas. Del puerto de Tarragona salieron 215 piezas, incluyendo la portada más varios capiteles y ménsulas de los aleros. Tuvieron dificultades para montarla por no haber tomado planos previos.

    De la Fundación Uncastillo, José Manuel López, señala. “El paso del tiempo y la legislación impiden su vuelta. No se puede hacer prácticamente nada para que la portada regrese a Uncastillo. Solo nos queda aprender de los errores y evitar que esto vuelva a ocurrir.” El taller de cantería OLNASA ha hecho una fidedigna reproducción en piedra de la portada original.