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Turismo con “identidad” como marca en Aragón

La “despersonalización” es uno de los peligros más graves que corre el Turismo en Aragón. Los expertos en turismo saben que, “si quien nos visita se da cuenta de que no hay vida local, que algunas zonas son parecidas a otros muchos pueblos que ya han visitado, esta persona ya no vuelve, y tampoco lo va a recomendar”.

Durante muchos años hemos oído decir de voz de la población local del Alto Aragón, todas/todos ellos con perspectivas de vivir del turismo, que no podían rotularse los carteles en aragonés “Val d’Echo”, “Val de Chistau”, Chistén, Treserols,… porque “si no los turistas se confundirían y no vendrían”. En Sallent de Galligo, la última semana de julio, con los votos de PAR, se llevó al ayuntamiento una propuesta contra la adecuación de nombre de los “tresmiles” a la denominación tradicional en aragonés, puesto que “llevaría a la confusión de turistas y visitantes”.

Hace años que se terminaron los programas del Etno-museu de los Pirineos de Jaca, Sabiñánigo hace tímidas pruebas de insertar el aragonés en la ruta de las ermitas románicas o el museu Ángel Orensanz, y en ninguna oficina turística del Pirineo aragonés se puede encontrar información sobre la lengua aragonesa, la “identidad”, la arquitectura, la cocina, o las específicas maneras de vivir aragonesas.

Los expertos en turismo remarcan esa tendencia que busca el turista foráneo/a, esa personalidad en la cultura, la gastronomía y la arquitectura. Sobre todo en un Turismo como el de Aragón, que no es de playa y sol, sino de interior. La moda del “tapeo” ha desplazado al tradicional “vermuth” aragonés, aunque solo sea por esa “marca” española del nombre.

En otro artículo podríamos entrar a valorar si los millones de euros invertidos por el olivandenhofEstado español en la promoción de Sol y Playa, en realidad se han podido amortizar alguna vez en Aragón. La respuesta sería No, y haría falta mirar hacia una autogestión de esos recursos para una promoción más efectiva. Las inversiones en mantenimiento y restauración de los cascos antiguos de Aragón son irrisorias en comparación con los pueblos de Portugal, Francia, Italia o Alemania, este muy afectado por la II Guerra Mundial.

En 2016 la Organización Mundial del Turismo anunció que había sido un año record para España con más de 75 millones de turistas, y también se rompió la tendencia, aumentando el gasto por turista. En todas comunidades se había aumentado la visita de turistas foráneos de fuera del Estado español, excepto Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón.

Estadísticas de turismo por comunidades autónomasAquí en la gráfica podemos ver las diferencias de visitas internacionales según comunidades autónomas. La mayoría con datos mucho más altos que Aragón, a pesar de que esta tiene un territorio muy amplio y mayor capacidad de acogida.

Otro de los indicadores más importantes son las tasas aeroportuarias y el empleo de los aeropuertos. En Aragón, debido en parte a la organización turística del Estado español, se continúa negando un aeropuerto en condiciones y unos enlaces hacia Europa mínimos.

Ya nadie se acuerda de los hipotéticos efectos de la EXPO’08. Una vuelta por los puntos de venta de viajes, “touroperadores” o guías europeas, y ya no encontrarás ni un solo rastro de esa exposición que iba a “colocar Zaragoza-Aragón en el mapa”. La total sumisión y pertenencia de Aragón a España difumina su marca turística, hasta tal punto que es invisible para los circuitos extranjeros. Las principales editoriales o tiendas de montaña europeas no pierden ni media hoja en recomendar rutas por Aragón, y el tradicional Camino de Santiago ya hace años que ha sido desplazado por nuevos tramos, algunos inventados, pero con mucha más inversión en publicidad, tomado en cuenta por las principales editoriales europeas.

El Patrimonio, tan en boca por parte de l’anti-catalanismo, es quien define todo. El turismo interior viene con intereses culturales, y parte de esa cultura es identitaria. Un significado identitario relacionado con el patrimonio cultural propio: “las cosas no solo pertenecen al pueblo, son el pueblo” (M. Heidegger- Kunst&Raum). La cantidad de Patrimonio arquitectónico que Aragón ha perdido en estos últimos años es vergonzoso, conformando en muchos casos un espacio despersonalizado; Averly, Unversidad Magdalena o Torre Nueva derribadas (Zgz), Artesonados y fachadas de ermitas expoliadas, Cascos Históricos hundidos (Borja, Calatayud,…), obras de arte, patrimonio sin catalogar, descuidado,… harían buena función. Así lo ha denunciado Puyalón en estos últimos años con la campaña “Patrimonio olvidado”. En Aragón pensamos que la conservación de centros históricos como el de Teruel o Albarracín es la “referencia” del turismo peninsular de interior, cuando en realidad son únicamente un pequeño punto, con poca inversión, entre los bellos pueblos “Patrimonio” de la UNESCO que se pueden encontrar en toda Europa.

Para terminar hablando de Patrimonio, cómo no hablar del Patrimonio inmaterial, ese que Aragón está perdiendo día sin otro, a causa de la pérdida del aragonés y el catalán. Un Patrimonio con valor incalculable y unas inversiones para su reversión mínimas.